“Una cirugía simple puede cambiar una vida”: el proyecto impulsado por el alumniuandes Felipe Castillo (MED´06) para enfrentar las listas de espera en Chile
Por Tomás Meller
El médico de la Universidad de los Andes creó Fundación Lista de Espera tras visualizar las largas demoras que enfrentaban sus pacientes para recibir atención. Inspirado por el sello de servicio aprendido en la Uandes, hoy la organización ha beneficiado directamente a más de 2.000 pacientes desde La Araucanía hasta Aysén.
“En la Universidad se nos insistía mucho en que lo aprendido tenía que notarse y generar impacto”, afirma Castillo, quien transformó una inquietud nacida en plena pandemia en una fundación que hoy opera numerosos pacientes a lo largo del país.
Lo que comenzó como una idea fugaz mientras cambiaba un neumático de su auto terminó transformándose en una fundación que hoy entrega soluciones concretas a pacientes que llevaban años esperando atención médica. Así nació Fundación Lista de Espera, organización liderada por el alumni Felipe Castillo, quien decidió actuar tras enfrentarse a la realidad de miles de personas atrapadas en las listas de espera.
Pero detrás del proyecto, asegura, hay una convicción profundamente ligada a su formación universitaria. “Todos los que salimos de la Universidad tenemos una idea que se nos insiste mucho desde el primer día: hay que dar el ciento uno por ciento”, recuerda. “No basta con hacer algo bien; lo aprendido tiene que impactar y generar un cambio en la sociedad”.
Una realidad que marcó su vocación
Durante sus años trabajando, Castillo fue testigo de escenas que —dice— terminaron por empujarlo a actuar.
“Llegaban mamás con sus hijos desde lugares muy apartados, incluso navegando durante días para llegar a una consulta. Pensaban que los iban a operar, pero recién ahí entraban a un nuevo período de espera de dos o tres años más”, relata. “Uno se pone a sumar y son cuatro o cinco años de espera por una cirugía que muchas veces es sencilla”.
La situación se agravó con la pandemia, cuando las listas de espera crecieron exponencialmente en todo Chile. Fue entonces cuando comenzó a pensar en una solución concreta.
“Mientras cambiaba una rueda del auto, me puse a pensar qué podíamos hacer para ayudar. Ahí surgió la idea de crear una fundación”, cuenta.
La propuesta se estructuró sobre tres pilares: médicos voluntarios, clínicas que facilitaran pabellones y personas o empresas dispuestas a financiar las intervenciones.
“Llamé a dos o tres personas, les conté la idea y todos se entusiasmaron. Así partió todo”, recuerda.
De cinco pacientes a más de 2.000 atenciones
Fundación de Lista Espera comenzó realizando cirugías a cinco pacientes de otorrinolaringología en la Región de Los Lagos. Cinco años después, ya suma más de 2.000 atenciones directas y trabaja también en traumatología, cirugía infantil, urología y oftalmología.
La fundación se especializa en patologías que deterioran fuertemente la calidad de vida de los pacientes.
“Son enfermedades que muchas personas postergan porque no son vitales, pero afectan enormemente la vida diaria”, explica.
Actualmente, la organización mantiene convenios con distintos servicios de salud desde La Araucanía Sur hasta Aysén, y espera seguir expandiéndose hacia nuevas regiones del país.
“Verlo te cambia la vida”
Más allá de las cifras, Castillo asegura que lo más impactante han sido las historias de quienes reciben atención.
“Hay niños que no pueden respirar y pasan años durmiendo sentados porque se ahogan. Tú los operas y les cambia la vida completamente”, cuenta. “O pacientes que no podían trabajar por una lesión simple y después de una cirugía vuelven a tener una vida normal”.
Para él, esas experiencias son el combustible que mantiene viva la fundación.
“Cuando uno ve el sufrimiento de la gente y después ve cómo cambian sus vidas, entiende que esto vale totalmente la pena”.
El sello Uandes
Castillo reconoce que gran parte de esa motivación nació en las aulas de la Universidad de los Andes. Recuerda especialmente un mensaje que recibió el primer día de clases en Medicina.
“Nos dijeron que desde ese momento íbamos a tener una responsabilidad enorme con las personas y que teníamos que llevarla bien”, relata.
Esa visión de servicio —asegura— ha marcado toda su trayectoria profesional.
“En la Universidad se insistía mucho en que lo aprendido no podía quedarse solo en uno mismo. Tenía que notarse y beneficiar a otros. Creo que eso está muy presente en todo lo que hacemos hoy”.
El próximo desafío
Actualmente, uno de los grandes desafíos de Fundación Lista Espera es aumentar el número de socios y conseguir financiamiento estable que permita seguir ampliando las cirugías y tratamientos.
“Necesitamos que más personas y empresas se sumen. Con aportes pequeños se pueden generar cambios gigantes en la vida de alguien”, concluye Castillo.
La fundación permite hacerse socio a través de su página web con aportes mensuales desde los $5.000. Además, quienes colaboran acceden a beneficios y convenios con hoteles, restaurantes y otros servicios asociados.
