Ignacio Covarrubias, alumniuandes, integra el Consejo del Instituto Nacional de Derechos Humanos
Por Tomás Meller Correa
El abogado y académico fue elegido por los decanos de las diferentes facultades de Derecho del país para integrar el Consejo del INDH. Su actual período se suma a una trayectoria que ha combinado la docencia, la investigación y el ejercicio profesional del Derecho.
Ignacio Covarrubias (PhD DER'07), alumni del Doctorado en Derecho de la Universidad de los Andes, integra actualmente el Consejo del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) como representante de las facultades de Derecho del país. Luego de completar un primer período, fue reelegido para continuar en el cargo, incorporando esta responsabilidad a una trayectoria vinculada por años a la academia, la investigación y el ejercicio profesional.
Una elección desde las facultades de Derecho
La llegada de Covarrubias al Consejo del INDH se produjo luego de la renuncia del entonces representante de las facultades de Derecho. A partir de esa vacante, fueron convocados para conocer a los candidatos y posteriormente votar. En esa primera elección, Covarrubias obtuvo una ventaja sobre el otro candidato. Su primer período correspondió al tiempo restante del período anterior, de aproximadamente dos años. Posteriormente, se presentó para un segundo período y fue elegido con 30 de los 31 votos de los decanos presentes.
Para Covarrubias, esta representación constituye una nueva dimensión de una trayectoria que se ha desarrollado principalmente entre la docencia y la investigación jurídica.
“Uno siempre tiene que ver algún modo de vincularse y de servir al país”, señala al explicar cómo entiende esta responsabilidad.
Su experiencia académica también ha marcado la manera en que aborda su trabajo.
Para él, la docencia y la investigación tienen una dimensión que trasciende el aula, especialmente por el aporte que pueden realizar desde el Derecho a la discusión de distintas materias.
La decisión de elegir la Uandes
Aunque hoy su trayectoria está estrechamente vinculada a la Universidad de los Andes, Covarrubias realizó su pregrado en otra Universidad. Llegó a la Uandes para cursar el Doctorado en Derecho, en un momento en que inicialmente tenía otros planes para continuar su formación. Por entonces, contemplaba realizar sus estudios fuera de Chile y tenía la posibilidad concreta de ir a estudiar a la Universidad de Chicago. Sin embargo, un encuentro académico con Raúl Bertelsen, rector fundador de la Universidad de los Andes, cambió el rumbo de esa decisión. Bertelsen había comentado un capítulo escrito por Covarrubias en un seminario y posteriormente lo invitó a conocer la Universidad y el nuevo programa de Doctorado en Derecho. Aunque inicialmente rechazó la invitación porque sus planes estaban puestos en el extranjero, el conocimiento más profundo del programa hizo que cambiara de opinión.
“Claro, exacto, hice una apuesta. Porque me planteaban algo que era, a mi juicio, mucho más atractivo, mucho mejor pensado”, recuerda.
Una formación que combinó academia y ejercicio profesional
El paso por el Doctorado no estuvo separado de su experiencia profesional. Mientras terminaba su formación doctoral, tuvo la oportunidad de ejercer como abogado, experiencia que, con el tiempo, considera relevante para su desarrollo académico. Ese período le permitió contrastar la vocación académica con el ejercicio profesional y conocer de manera más directa la realidad sobre la que posteriormente investigaría y enseñaría. “Aplicar los conocimientos más prácticos, conocer la realidad que siempre es importante para un profesor”, explica.
Después de esa etapa, pasó por la División Jurídica del Ministerio de la Presidencia y posteriormente desarrolló durante ocho años su carrera académica en la Universidad del Desarrollo, donde fue director de investigación y luego decano de la Facultad de Derecho. Finalmente, regresó a la Universidad de los Andes, donde había iniciado su camino académico.
El rigor y la comunidad como sello Uandes
Al mirar en perspectiva su paso por la Uandes, Covarrubias destaca especialmente el rigor y la exigencia de su formación, pero también las condiciones que hicieron posible ese nivel de trabajo.
“Un rigor y exigencia que se hace posible porque se te proveen los medios para eso y se te apoya para eso”, afirma. Entre esos elementos menciona tanto los recursos materiales como la calidad de las personas que forman parte de la Universidad y el ambiente académico que se genera.
Junto con la formación jurídica, también destaca el vínculo humano que encontró durante esos años. “Yo aprendí aquí la preocupación genuina por el otro, de saber cómo está, de saber en qué puedo yo ayudar”, señala.
Esa experiencia también se reflejó en la manera en que vivió el Doctorado. A pesar de ser estudiante, recuerda haberse sentido desde el comienzo parte de la comunidad académica de la Facultad de Derecho.
“Yo me sentí, a pesar de ser un alumno de un programa de doctorado, parte de la comunidad académica de profesores desde un principio”, recuerda.
Hoy, esa formación forma parte de una trayectoria que continúa desarrollándose entre la academia, la investigación y el ejercicio profesional, mientras su labor en el Consejo del INDH incorpora un nuevo espacio de participación desde su experiencia como abogado y académico
